En estos últimos años ha adquirido gran notoriedad un concepto hasta hace unos pocos años pasaba desapercibido o era inexistente, nos referimos al turismo estético, es decir a aquellas personas que deciden viajar a otro país con el objetivo de someterse a tratamientos estéticos o quirúrgico estéticos, esta práctica muy en boga en nuestros días tiene sus particularidades y también sus riesgos que hace falta conocerlos.

Doble corredor, único objetivo

Hablando desde una perspectiva española nos encontramos con un doble tipo de turismo estético, el emisor y el receptor, el emisor se refiere a aquel individuo español o  residente en España que decide irse a otro país a someterse a intervenciones de este tipo y el receptor se refiere a esa persona de otro país que escoge España para efectuarse estos tratamientos, en ambos casos básicamente nos encontramos con un único objetivo: Conseguir intervenciones estéticas a menor precio, esto que a simple vista puede parecer muy interesante y atractivo tiene sus riesgos que hemos de conocer y valorar.

Viajar para tratamientos estéticos, ¿un riesgo asumible?

Ventajas y riesgos del turismo estéticoY es que no siempre la búsqueda del mejor precio es la mejor opción y en el mundo de la medicina y de la salud aun menos, por eso aunque muchas veces sí que es cierto que podremos encontrar en el extranjero muy buenos especialistas a mejores precios que en España tendremos que valorar varias cosas: Primero hemos de tener presente que aunque podemos encontrar excelentes profesionales en otros países “más baratos” en muchas ocasiones el nivel de exigencia, de garantías y de regulación que existe en España y en Europa no se produce en otras regiones menos desarrolladas económicamente lo que puede suponer un riesgo a nuestra salud, también hemos de tener presente el coste que nos supondrá no solo la intervención sino también todo lo asociado a la misma en este caso como por ejemplo el viaje, mantenimiento en la zona,… y por ultimo y no menos importante un riesgo que asumimos es el de posibles complicaciones posteriores a la operación y la respuesta que nos podrán dar desde ahí.

España como receptivo de tratamientos foráneos

El caso de España como receptivo es bastante distinto pues primero el nivel de seguridad y de regulación en los lugares reconocidos y profesionales es máximo y controlado nacional y comunitariamente lo que nos da las máximas garantías de calidad y en los riesgos del postoperatorio si bien no se eliminan sí que la cercanía con el país habitualmente de origen (normalmente europeo) del paciente facilita el posible tratamiento, por no hablar de que probablemente el paciente pase temporadas en su residencia de España,…

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.