Las mujeres siempre han deseado poseer unos pechos portentosos y agraciados, para sentirse bien con ellas mismas y más sensuales, pero en ocasiones nos encontramos con mujeres que desean todo lo contrario, reducir sus pechos.

Estás mujeres, con pechos extremadamente grandes, sufren enormemente por problemas de salud e incluso estéticos. La espalda y cuello sufren de dolores debido al exceso de peso, y frente a los demás estas mujeres intentan ocultar sus pechos ya que inevitablemente son objeto de una permanente observación. El excesivo volumen de los pechos puede interfiere en las actividades que se realizan diariamente.

La mamoplastia o reducción de pechos es un procedimiento quirúrgico para disminuir los pechos demasiados grandes, extirpando grasa, tejido mamario y piel, transformando los senos en unos pechos pequeños y firmes.

El cirujano, antes de realizarnos la operación, deberá explorar el tamaño de los pechos, los problemas asociados a causa del peso, tamaño y forma, realizando un estudio mamográfico completo.

Reducción de pechosLa intervención se realiza bajo anestesia general, extirpando el cirujano la piel, glándula y grasa excesiva. Este tipo de intervención requiere de ingreso ya sea en hospital o clínica de aproximadamente unos dos o tres días en el caso de la reducción mamaria (en el caso del aumento de mamas el alta del paciente sería al siguiente día).Después de que se realiza la operación se coloca un vendaje y/o sujetador a la paciente, cambiándose a las veinticuatro o cuarenta y ocho horas después de la operación.

Su duración, de dos a cuatro horas aproximadamente, en ocasiones puede alargarse. Este tipo de cirugía mamaria es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por manos expertas de un profesional cirujano plástico cualificado. La reducción mamaria provoca cicatrices permanentes y visibles, aunque el cirujano hará todo lo posible para conseguir los mejores resultados y que las cicatrices se noten lo menos posible, aunque pueden disimularse bajo el bikini o sujetador sin problemas, y a medida que pase el tiempo la cicatriz se notará menos. Las cicatrices resultantes en ocasiones pueden hacerse abultadas o anchas, siendo conveniente realizar un ajuste y escisión de la cicatriz con anestesia local a partir de los seis meses.

Tras la reducción mamaria será necesario que transcurran unos meses para que los senos adquieran el aspecto deseado y definitivo. Es frecuente que aparezca hinchazón y cardenales en el post-operatorio, y que en determinados casos las areolas pierdan sensibilidad, ya sea en una de ellas o ambas, que sin mayor consecuencia se recuperará con el tiempo.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.