Botox, mucho más que belleza

Desde hace varios años el botox es usado para la lucha contra grandes y graves enfermedades como por ejemplo la parálisis cerebral en niños. El uso del Botox o Toxina Botulínica es indispensable para el tratamiento de diversas enfermedades (neurológicas, etc.)

Si se mira mucho más lejos de los beneficios estéticos, la toxina botulínica o botox ha sido desde un primer momento un producto terapéutico que ha ayudado a atenuar patologías de una significativa gravedad.

Desde la década de los ochenta el botox ha sido usado para el tratamiento determinadas enfermedades neurológicas, y es especialmente recomendado para el tratamiento de la parálisis cerebral de niños.

Utilidades de la toxina botulínica

El botox es un producto realmente interesante y provechoso para tratar enfermedades con contracción muscular anormal, enfermedades que provocan dificultades como trastornos en la marcha, en la visión, y en el uso de brazos y manos. Todo esto conlleva una pérdida de habilidades necesarias para poder llevar una vida cotidiana con plena normalidad.
En ocasiones existen músculos que presentan un aumento en su masa (cuadros de espasticidad) o pueden presentar contracciones reiteradas (provoca disfonías en la zona involucrada).

Es probable que parte de la población sufra de distonías (trastornos en el movimiento de los músculos) sin tener conciencia de ello, y por lo tanto sin recibir un tratamiento acorde al problema.
En ocasiones, un blefaroespamo (contracción de los músculos de los párpados) puede confundirse con algún problema de tipo oftalmológico, cuando realmente es un problema de tipo de neurológico. El botox resultada muy útil para conseguir aliviar los síntomas locales de los grupos musculares más comprometidos.

Por otra parte la espasticidad puede tener cuadros clínicos como lesiones medulares, parálisis cerebral, traumatismos craneales, esclerosis múltiple y accidentes cerebro vasculares.

Botox, mucho más que bellezaAplicación del botox en las patologías

Las patologías mencionadas tienen en común la afectación del Sistema Nervioso Central, pudiéndose presentar en el paciente con un aumento del tono muscular en una situación de reposo y cuando se contraen los músculos al realizar un movimiento.

La aplicación del botox y tratamientos de tipo ortopédico pueden combinarse perfectamente con la medicación oral para disminuir la espasticidad generalizada que se presenta en algunos pacientes. En cambio, cuando se trata de una espasticidad local de un grupo específico de músculos el botox es el tratamiento de elección, por encima de la medicación oral.

Cuando se aplica el botox a los músculos afectados se facilita la tarea de rehabilitación, ya que la espasticidad y contracturas musculares asociadas disminuyen.

Otro trastorno tratado con botox es la vejiga hiperactiva, un síndrome que genera molestia, incomodidad y en muchos casos incluso vergüenza .Generalmente se caracteriza por la urgencia y aumento en la frecuencia de orinar, con o sin pérdidas de orina.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.