Un viaje a través de los momentos más relevantes de la otoplastia

Son muchas y variadas las imperfecciones que se pueden sufrir en las orejas, y pueden estar provocadas por motivos de diversa índole. A lo largo de la historia, han sido muchas las técnicas que han surgido gracias a multitud de cirujanos que han practicado esta operación de cirugía correctora.

Otoplastia: Años atrás

En 1845, el cirujano Dieffenbach, consiguió realizar la retirada de un eclipse de la piel de la zona de la oreja retroauricular con el propósito de reubicar hacia atrás la oreja.

En 1910, el cirujano Luckett trataba el cartílago y la piel de la oreja. Años más tarde, otros cirujanos idearon otro tipo de técnicas de otoplastia para corregir las frecuentes anomalías de las orejas.

Historia de la OtoplastiaUno de los métodos más ocurrentes viene de la mano de Pitanguy en el año 1962. Este cirujano realizó una incisión en el cartílago de la oreja con forma elíptica (conocido como técnica en isla).Con ello se logró quebrar la rigidez que posee el cartílago, y por lo tanto se crea el antihélix ausente, permaneciendo junto a la piel mediante  la proyección de la isla .

La otoplastia ha sido considerada desde sus inicios como una intervención de cirugía estética propia de niños y adolescentes mediante la cual ha sido posible corregir las orejas que se encuentran muy separadas o  las famosas “orejas de soplillo”. Padecer este defecto en las orejas siempre ha traído consecuencias psicológicas graves a la persona que lo padece debido a burlas por parte de compañeros, ya sean de clase o del trabajo.

¿Qué alteraciones es capaz de corregir?

La cirugía de las orejas es una intervención realmente sencilla, aunque requiere ser realizada por expertos, ya que a su vez es una técnica precisa y delicada.

La otoplastia es capaz de modificar posición, forma y tamaño de la oreja. El tratamiento dependerá de la alteración o alteraciones que presente el paciente:

  • Tamaño excesivo ( La reducción del tamaño se consigue mediante la resección de la piel y cartílago , frecuentemente con forma de cuña).
  • Lóbulo saliente.
  • Exceso de concha o hipertrofia ( La rotación de la concha se consigue despegando por debajo de ella y haciéndola girar).
  • Falta de antihélix ( Se consigue corregir mediante el debilitamiento del cartílago, y la sujeción de este entre sí gracias a hilos de sutura para obtenerla curvatura del antihélix).
Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.