¿Qué factores externos dañan nuestra salud cutánea?

A pesar de que muchas mujeres cuidan, hidratan y mantienen una gran limpieza del rostro y logran tener una piel bonita, debemos tener en cuenta que nuestro cutis está expuesto a factores externos que pueden envejecer nuestro rostro consiguiendo acentuar las imperfecciones que vayan surgiendo con el paso del tiempo. Pero, ¿cuáles son los factores que dañan nuestra salud dérmica? Veámoslos.

Rayos solares

Los rayos ultravioleta que transmite el sol deterioran de forma considerable la suavidad y textura de nuestra piel a causa del debilitamiento de las  células por la pérdida de colágeno que experimentan.

Cuando llega la época estival debemos tomar muchas precauciones si estamos dispuestos a tomar el sol, hacerlo de forma gradual y de forma responsable con los medios protectores adecuados para evitar problemas futuros. Esta precaución debemos tenerlo también en la época invernal, ya que el sol es el primer causante del envejecimiento de la piel. Es importante aplicar cremas protectoras en todo nuestro cuerpo que posean filtros solares para evitar posibles complicaciones.

Estrés

Factores que perjudican la salud de nuestra pielOtro de los problemas que afectan y no poco a la salud de nuestra piel, es el estrés que sufre nuestro organismo por causas externas, pudiendo provocar la aparición de manchas y la deshidratación de nuestra dermis. Cuando nuestro sistema nervioso sufre de estrés nuestro organismo desprende una sustancia denominada noradrenalina que produce endurecimiento de la piel y la aparición de las líneas de expresión en nuestro rostro.

Quienes más sufren estos problemas son las mujeres con edades comprendidas entre los 25 y 35 años de edad, que son precisamente a quienes más les gusta presumir. Para evitar el estrés, es recomendable realizar sesiones de relajación  tener momentos tranquilos en nuestro hogar o fuera de él.

Tabaco

El vicio de fumar, no solo conlleva problemas serios de salud para nuestro organismo, son que también  nuestra piel sufre los estragos que provoca el tabaco. La nicotina que posee el tabaco circula por la sangre produciendo que la piel pierda elasticidad a causa de una riego sanguíneo más deficiente, por lo que la aparición de arrugas está asegurada.

Evidentemente, para luchar contra este problema lo ideal es dejar de fumar, y si esto nos resultado difícil o puede llevarnos tiempo, mientras tanto es adecuado ingerir vitamina A y C , para reducir el efecto del tabaco.

Contaminación

La contaminación que circula en el aire va a parar a los poros de nuestra piel, muchos de ellos agentes tóxicos, produciendo daños importantes en nuestra piel. Es importante mantener bien limpia nuestra piel con productos específicos para ello.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.