Siempre que cerramos o iniciamos una temporada concreta es un buen momento para plantearnos el realizarnos un tratamiento o intervención estética que tenga el propósito de realzar nuestra belleza y hacernos más atractivos para nosotros mismos y los demás.

Año nuevo, vida nueva

Cada vez que terminamos de comernos las tradicionales uvas de fin de año nos hacemos infinidad de propuestas para el año que entre que raras veces cumplimos, cada vez que se acerca el verano nos planteamos “mejorar” nuestro cuerpo especialmente en esa época que lo vamos a lucir más,  pero son pocas las ocasiones en las que nos lanzamos a hacerlo y probablemente ese auto regalo que muchas veces aplazamos y aplazamos es uno de esos placeres, caprichos o necesidades a los que no deberíamos renunciar.

Evidentemente los tratamientos o la cirugía estética no se deben banalizar y como se ha dicho en muchas ocasiones se han de hacer con responsabilidad, rigor y con un plan claro de lo que queremos, pero que nos auto exijamos rigor y responsabilidad no significa que no nos podamos dar el placer, el gusto de mejorar o tratar aquello que nos apetezca de nosotros mismos, en ello no se desprende ni mucho menos ninguna falta de rigurosidad o responsabilidad, al contrario, ello llevado de forma coherente significa amar nuestro cuerpo y desear y saber cuidarlo.

El placer de regalarnos un tratamiento estético¿Motivos? Nuestro motivo

Dejémonos llevar por el placer y el bienestar de sentirnos más guapos y guapas, deseados y deseadas, dejémonos llevar por la sensación de sentirnos altamente atractivos y atractivas, irresistibles en definitiva, y no solo nos referimos a ser irresistibles a los ojos ajenos sino a los nuestros mismos al aumento de la autoestima mejorando, retocando, manteniendo o realzando nuestra imagen.

Motivos para someterse a un tratamiento o intervención estética hay muchos, desde los más personales, pasando por los producidos por sucesos traumáticos o naturales hasta los motivos profesionales que nos incitan a ello, en algunos casos incluso para mejorar marcas deportivas como el reciente caso de una atleta que se ha entripado los implantes mamarios que se puso para lograr una imagen más femenina en pos de aumentar la velocidad y por ende las posibilidades de lograr medalla en los próximos juegos olímpicos, esto nos sirve para demostrar que hay tantos motivos como personas para tratarse y que siempre será de recibo si ello nos hace mejorar nuestro aspecto, imagen y calidad de vida.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.