Año tras año nuestra piel facial va envejeciendo, perdiendo hidratación, tersura, elasticidad y propiedades y para combatir este proceso de deterioro progresivo existen muchos medios a nuestro alcance.

Motivos del deterioro

Evidentemente el paso de los años en si mismo ya es un motivo inevitable que lleva a este proceso, pero otros factores y causas, tanto personales como ambientales influyen y mucho en un deterioro más rápido y acentuado, o en uno más lento y menos agresivo. También agresiones o exposiciones que sometemos a nuestra piel son motivo de que este deterioro se produzca más rápida o agresivamente.

Combatir, paliar, revertir

Estas tres palabras se volverán claves para mantener alejado el fantasma del deterioro facial el máximo de tiempo posible y para cuando aparezca que lo tengamos controlado. Por una parte deberemos combatir este proceso y este proceso lo combatiremos tratando adecuadamente nuestra piel, aplicándole todos aquellos tratamientos cosméticos o medico estéticos quirúrgicos o no que estén a nuestro alcance para combatir la aparición de estos signos de deterioro y es a partir de esta combatividad desde donde conseguiremos paliar o suavizar dichos signos y en algunos casos incluso revertirlos.
Pero no solo ello, pues no solo deberemos combatirlo desde el tratamiento cosmético y estético (que es imprescindible) sino que también deberemos combatir día a día no sometiendo a nuestra piel a agresiones externas que la dañen y deterioren, deberemos protegernos de determinadas substancias, del frio y del exceso de sol, cuidar nuestra alimentación, evitar el tabaco o el exceso de alcohol,…

Edades diferentes, procesos diferenciados

El paso de los años en nuestro rostroPara que todo ello surta efecto será adecuado que estemos en permanente cuidado personal y que en cada momento y en cada situación nos apliquemos aquellos tratamientos o nos asesoremos sobre las intervenciones adecuadas según nuestra edad, piel o condiciones personales, pues por ejemplo no será lo mismo si tenemos 30 o 50 años, pues si bien a los 30 años igual nos deberemos centrar mas en tratamientos preventivos de futuros problemas, a los 40 los primeros paliativos de las primeras consecuencias que puedan aparecer y a partir de los 50 nos centraremos más en los reversivos de los deterioros que se vayan produciendo (sin que ello signifique que reduzcamos a esta edad los niveles de tratamientos preventivos),… y tampoco será lo mismo empezarnos a tratar o cuidar a los 30 o a los 50 años pues probablemente si adquirimos como habito un cuidado permanente desde una edad menor, cuando alcancemos mayor edad las cotas de deterioro serán menores que si empezamos a tratarnos en ese momento.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.