La mirada, nuestros ojos y parpados, es una zona clave en nuestro rostro. En ocasiones no nos encontramos satisfechos con la zona que rodea nuestros ojos, es decir, con nuestros parpados inferiores y superiores.

Podemos toparnos con tres problemas muy comunes en los parpados de un paciente, pudiéndose dar uno, dos o los tres componentes alterados a la vez.

La herniación o protusión de las bolsas de grasa de los parpados superiores y/o inferiores que rodean el globo ocular, el exceso de piel de parpados superiores y/ o inferiores o el engrosamiento o hipertrofia del músculo de los párpados inferiores son las causas más comunes que altera la forma y aspecto de nuestros ojos. Obviamente quien posea todas ellas tendrá unos parpados de peor aspecto estético, y que gracias a la blefaroplastia la zona se podrá rejuvenecer o normalizar, para conseguir una mirada luminosa y natural. Esta técnica no elimina o mejora las patas de gallo.

Antes de realizar esta cirugía en nuestros párpados, nuestro especialista tendrá que realizar una evaluación preoperatoria para poder determinar factores influyentes en la operación. El estudio se centrará en la posible asimetría existente, capacidad de lágrima, la laxitud o falta de soporte de los párpados, vector del ojo en relación al maxilar del paciente, entre otros.

Cirugía de los parpadosEl exceso de la piel de los párpados superiores suele ser tratado con una pequeña incisión en el pliegue de los párpados extirpando la piel que sobra, cuya cicatriz es inaparente.

La bolsa de grasa que aparece más comúnmente en el párpado superior es la interna. Es posible extirpar esta bolsa de grasa con una pequeña incisión en la piel cuya cicatriz, al igual que ocurre con el exceso de piel, también es inaparente.

En algunos casos será beneficioso efectuar la acentuación del surco palpebral  o resitúa la glándula lagrimal o eliminación de las arrugas del entrecejo o incluso eliminar la bolsas de grasa del párpado inferior, aprovechando la incisión que se ha realizado en el parpado superior.

A veces para poder tratar las bolsas de grasas de los párpados en pacientes en los que no exista exceso de la piel en el párpado inferior, se podrá realizar por vía transconjuntival.

El paciente podrá volver a llevar una vida completamente normal pasada una semana aproximadamente de la cirugía, eliminándose las suturas cinco días después de la blefaroplastia. Pasados siete días se recomienda que el paciente efectué ligeros masajes en la zona tratada para que se consiga una perfecta acomodación de los tejidos.

Según el caso, después de realizar la intervención el paciente tendrá que mantener los ojos cerrados con ayuda de un apósito o un punto de Frost, que será retirado unas horas después o incluso al día siguiente.

Las complicaciones que puede producirse tras la intervención son pasajeras y sin mayor importancia si seguimos los consejos de nuestro especialista. En ocasiones muy raras puede aparecer efectos secundarios complejos como el cúmulo de sangre, lesión de la musculatura ocular, disminuir la capacidad de producir lágrimas, etc.

La mayoría de las complicaciones son evitables si se efectúa una correcta indicación quirúrgica utilizando una técnica adecuada y son tratables si se actúa con rapidez en el mismo momento que aparezca el problema.

La cirugía de los párpados se puede realizar de forma aislada de otros tratamientos, o en conjunto  con otra técnica de cirugía estética facial, que de un resultado más armonioso y destacable, como el lifting facial.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.