Muchas veces nos hemos preguntado cómo puede ser que a pesar de que estemos en nuestro peso ideal en la zona de nuestro abdomen se forme aquella tripita que nos “cuelga” y que tantos disgustos nos genera a nuestra imagen.

Motivos, causas y efectos

El motivo de tener esta parte de nuestro abdomen “colgante” no es nada más que el efecto producido por un exceso de piel abdominal, los motivos por los que pueden aparecer son diversos, desde personas con una importante obesidad que después de adelgazar muchos quilos en poco tiempo han visto como reducían su peso drásticamente o de una forma muy importante pero que a pesar de eso la tripa (y otras parte del cuerpo) les “colgaban” aun mas, hasta el caso de mujeres con un peso “normal” pero que después de padecer un embarazo han visto como les quedaba la piel colgante. En ambos casos esto no es nada más que el efecto producido por el exceso de piel que no puede regresar “a su forma original” después de haberse dado de sí y habiendo perdido ese factor que la dilataba.

Aquella tripita de másSoluciones

Ante esta situación que para muchas personas supone un grave problema estético, son muchos los hombres y mujeres que desean tratarse para tener una zona abdominal más plana y más tensa y para ello la abdominoplastia es una solución excepcional.

La abdominoplastia es una intervención quirúrgica en varias etapas que tiene como objetivo final el remodelar nuestro abdomen y cintura. La misma se divide en cinco pasos básicos: La dermolipectomía que implica extirpar toda la piel y grasa abdominal sobrante, La reconstrucción de la pared abdominal (uniendo los músculos rectos del abdomen mediante sutura), procediendo al cierre cutáneo (suturando el sobrante de piel que se formo), realizando la neoumbilicoplastia (es decir, la recolocación del ombligo) y finalmente si es preciso procediendo a la liposucción de flancos y caderas consiguiendo así remodelar el contorno corporal.

Condiciones, riesgos, compatibilidades e incompatibilidades

La abdominomplastia como toda intervención quirúrgica tiene sus propias condiciones, en este caso por ejemplo la misma precisara de un ingreso hospitalario de 24 a 48 horas y se realizara bajo anestesia general, precisando posteriormente de un proceso para la recuperación total de 4 a 6 semanas (aunque se aconseja en los tres meses posteriores a la intervención no realizar grandes esfuerzos,…).

También como toda intervención quirúrgica la abdominoplastia tiene sus riesgos por mínimos que sean y sus compatibilidades e incompatibilidades según el caso y la persona, por ello es imprescindible antes de someterse a cualquier intervención que se informe adecuadamente y que la realice en un centro de calidad y con total garantía.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.