Como una bocanada de aire fresco así se puede definir toda aquella intervención o tratamiento destinados a rejuvenecer nuestro rostro y a mantenlo sano, vital y jovial.

Mitigar las agresiones faciales

Ya sea el rostro masculino o femenino podemos decir que tienen en común denominador el paso inescrutable de los años y la exposición a las agresiones internas, externas y ambientales a las que nos vemos o nos podemos ver sometidos,  como muchas veces se ha mencionado solo dependerá de nosotros cambiar o no el primer factor interno, solo de nosotros y de nuestras actividades y hábitos dependerá mantener más o menos saludable nuestro rostro y en lo que se refiere a las agresiones externas y ambientales y a las referentes al paso de los años poco o nada podremos hacer para evitarlas, eso sí tendremos una gran responsabilidad en intentar mitigar al máximo la exposición de las mismas y el impacto de ellas.

Pero en este artículo de lo que se trata es de hacer ver que con pequeños y grandes gestos por nuestra parte podemos contribuir decisivamente a mitigar y paliar el paso de los años y de la degeneración que va sufriendo nuestro rostro.

De soluciones caseras a soluciones profesionales

Aire fresco para nuestro rostroTanto en el hombre como en la mujer la base de limpieza, exfoliación e hidratación es básica pero además de ello hay unas particularidades concretas, en la mujer por ejemplo se da más la situación del maquillaje y desmaquillare, en este caso será bueno que todas las cremas limpiadoras y demás productos que utilicemos y nos apliquemos sean de una buena calidad.

En el caso del hombre por el contrario lo que destaca mas es la tarea del afeitado, en este caso además de utilizar productos de afeitado poco agresivos y apropiados al tipo de piel es aconsejable que el proceso sea  primero reblandecer la piel con agua caliente, aplicar la espuma o gel de afeitado, afeitarse y posteriormente aclararse con agua fría sin frotar y finalmente aplicarse el aftershave mejor a base de “golpecitos” en la cara, sin frotar demasiado pues ello minimizara la agresión a nuestro cutis facial.

Pero estas dos pautas que hemos dado anteriormente solo se refieren a dos ámbitos muy determinados y circunscritos del rostro masculino y femenino, no se refieren al envejecimiento, a las arrugas, a la perdida de tersura, se refieren básicamente a soluciones cosméticas para factores de índole cosmética, pero ello no nos solucionara ni mucho menos todas nuestras necesidades faciales, para que ello sea así deberemos complementarlo con las demás soluciones cosméticas que tengamos a nuestro alcance, pero especialmente deberemos hacer incidencia en las soluciones estéticas por su profundidad, eficacia y alcance.

Sobre el Autor


© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por el Dr. Xavier Busquier Marco, diplomado en Medicina de Envejecimiento y en Bases Clínicas en Medicina y Cirugía Cosmética por la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética.